Hay un puñado de mentiras que nos quieren hacer creer... Tantas barbaridades nos enseñan intentando invitarnos a vivir...
Pero la realidad es tan clara como el agua como el vidrio de la ventana mirando invisible cara a la luz
Nosotros traemos en el corazón una enseña de memoria imborrable, un emblema que nos distingue de la oscura ceguera de los demonios de los tiempos
Nosotros somos los ángeles vigilantes de la noche
Y tenemos un testimonio que mostraros pleno de cielo y festejado de esperanza
Soñamos las futuras verdades de las estrellas, las razones fidedignas y vitales, de los orbes errabundos y los imperios azules de los desterrados, por derecho natural y sincrónico, con el Dios indefinido del universo actual
Pertenecemos a la derecha del Padre y a la izquierda bondadosa del Hijo Porque nosotros somos el espíritu trascendental de las misericordias divinas y esotéricas, la Fe innegociable de los creyentes y la Autoridad Eterna de los tránsitos infinitesimales por el firmamento infinito
No somos nubes que viajan a merced de las fuerzas del viento No somos olas atravesando las mareas como divisiones insumisas del mar
Nosotros somos el resumen anticipado del fin y el principio del mundo Nosotros somos el Dios misionero andando por los confines de la tierra, volando a ras de las cimas por la planicie inmaculada del cielo
Somos los ángeles renacientes de la luz que hemos venido a deciros, desde el postrer ocaso del silencio, la última palabra de la Mesiánica Voz...
Ahora, escuchadla... ,cosechadla, serenamente y sin prisa
Revelaciones, inspiradas al alma, nos resucitan amables la energía gloriosa que el desaliento robó
Anticipándonos como alas, y desdenes, contra las velocidades incotroladas del viento, retomamos los vuelos derrotados con las ansias enconadas, del sobrevivir y volar
Y nos abrazamos etéreos, al aire, persiguiendo entre humillaciones sin esperanza, ...la Llave ,las soluciones imposibles del irresoluto ayer que expiró
Por eso te traigo canastillas de cielo, consoladoras del llanto y , en su urdimbre trenzada, rebosante, nubes, amaneceres y aves
Embeleso anidando, incontinencias divinas del sagrado amor, en la intimidad migratoria de mi solitaria pluma...
Te desarrollas, árbol , para echar raíces sublimes de luz y clarividencia Y te enramas y te siembras como sabiduría universal en la opacidad celeste de mi vida
Me transportas cálida en tu aliento, en tus alas portentosas me paseas
Y como viajera de piel y de viento, me alío a tus filas de sofisticaciones florales ornamentándote con ellas, las epiteliales y locas primaveras, solidarias a la paz, y, cómo no, también a la guerra
Y me fundo y me incluyo, pétalo anhelante en tí, como agua de rosas que añora besar, desde siempre, la eternidad de su mar verdadero
Y en tu arriesgado fragor de prisionero que has heredado, a fuerza de costumbre y de heridas, me extiendo suave como perfume, para evaporarme en solisombra entre tus místicidades y aromas
Eventual y confiada, transijo.
Sigo siendo la inexperta esperanza, en la humildad llovida de la semilla que ansía alumbrarse sol bajo tu luz amorosa
Y regreso renovada y soñando al clarear de la noche cerrada, hacia tí... ¡ Ah..tabernáculo solitario y alegre de mis caminantes sentidos..¡ A tu reencuentro voy, y me despierto ave, cantando, cuando, enamorada de Dios, amanezco
Y te llevo, como una luna acomodada y redonda , anidando en la hierba frutal de mis cabellos
Eres... la elipse plurivalente de frondas prendida, haciendo las veces, en mi pelo, de diadema y de horquilla
Y se van despabilando los goces en los aleteos para llevarme arrebolada hasta el magnífico jardín de tu casa
Se alborotan, como locos, como novios, infantiles y traviesos, por las clarianas, al verme, los tilos nerviosos
Y redoblan campanulas de domingo los amarillos badajos con romanceros gitanos de hinojos
Y se van conjugando los aligerados pasos míos con las lindes difuminadas y sinuosas de los verdes y deshilachados caminos
En racimos...
Eclosionan tus blancas señales y huellas y mi sed de madre, las cosecha, como directrices anheladas, a manojos
Diviso, al fin, las legítimas enseñas que disipan mis determinantes sospechas con tus emblemáticos sembrados de luces
Son los futuros amaneceres radiantes que están rebrotando fluctuantes en un universo abierto de acogida para mi leyenda y secreto destino
Y es que solamente, yo te amo, así de hondo, y de inevitable, amor mío.. y vengo decidida, a confesártelo todo, vencida, porque he visto que tenías, como paloma mensajera y sortilegio, la luz de tu cuarto, encendida...
Y es que, en esta galaxia de tu corazón desorbitado, palpita constelaciones alucinantes el firmamento inalterable del mío
Oh...alborozo de la noche postergada, simbología metafísica y soñadora de mis días Háblame, soliviantada, de tus ínfulas de luz, de tus carencias y tus bienes , de tus mantras y su armonía
Oh Paraíso excelso de mi ocaso sin memoria, pasadizo conventual donde mora mi agonia... me recibes, como cruz , matizándome los labios con tus versos, emigrando de tu nido, a mi boca sin aliento, los desubicados goznes de las puertas del ayer, de aquellas que cerraron sus cerrojos a nuestros parapléjicos acentos
Diacríticamente irrelevantes, emblemáticos y surrealistas, los conceptos, se desglosan como pneumas y letargias, como ilustraciones ensoñadas y divinas como belladona, camomila y malvasía, edulcurándome con sutras de éxtasis y magia
Alimentándome de ti, enamorándome a escondidas, voy, oh belleza solitaria y paradigma, derramándome hacia ti, porque te has entregado a mi servicio, aunque siga siendo , francamente, un austero ser indigno
Y por tanto, yazco ahora en abandono, y en tus brazos maternales, para enlazarnos sepultando los silencios, para que me adormezcas con tus nanas liberales, para que, con tus heterodoxias mudas y cantábiles, me vayas ungiendo con azúcares y besos, con mitologías sacras y caricias siderales
Ya no me procures, noche oscura y mixta , la mitad de tu sombra blanca, porque allí padezco, con las entreveradas y amargadas medias tintas
Díctame, pues, desde tu morada y matriarcado, suavemente, inspiraciones , órbitas, inmaculadas, contemplaciones y literaturas cadenciales de místicos deseos
Eres, tú, la soberana capitular, la sacerdotisa, la reina, y maga, de las enigmáticas constelaciones
Y ante las impolutas y despejadas ecuaciones, procrearemos nuevamente sinfonías, nunca turbias, nunca nunca, tibias, sanadora y fiel amante, que te me has sembrado, como oasis, en el desierto y en el huerto de mi vida, como fuente, surtidora, y manantial, en el inconsciente mar de mi agua limpia
Contrariando servilismos, futilidades, controversias, dualismos, necedades, separatismos todos y soberbias, vayamos, tú y yo, sobrevolándolas solas, hermana, tú y yo siempre, tú y yo, tú , siempre conmigo, palabra, contra aquellas falsedades de insufribles apariencias.
Y es , en este peregrinar ligero de inconcrecciones misteriosas sin regreso, que incubamos narraciones literarias, bajo el ala, para daros fe de sus salmodias, de sus musas y plegarias
Solamente, a decepciones, nos tildaron de promiscuas nos llamaron y apodaron , tristemente, " mala vida", y atravesando ilustradas sedaciones, solidarias con la paz, en sosiego y sintonía cosechamos madreselvas y placeres, turquenitas, mazapanes y delicias
Son, de aquellos, los corsarios belicosos y sus bastos devaneos , las soliloquiales luces,y los tenues contoneos , son, venturosamente, los nuestros ( aleatorias fauces suyas, que devastaron, las plurivalentes fantasías tuyas)
En contra de la tan desorientada y suelta pluma, diluída , acuosamente ilustre y fidedigna, seré leal a la santísima luz sacrificada del verbo aunque retornaré arrostrada, por entre las atronadoras, pero secretas letanías, que humildemente, hoy, os muestro
Y es que, por la angosta y pertrechada senda de los enrarecidos y sabios alfabetos que ahora transitas, también anduve, sordamuda, ciega y aturdida , arrastrando esta voz insuficiente por la cenagosa travesía...
Hay tantas contrariedades inesperadas en la vida que se nos hace imposible asimilarlas
Yo sé que naci sin nombre pronunciable para el idioma prestidigitador de tu boca Que te hice un sitio en la ladera más escarpada de mi costado para declinarte ascendentemente y disfrutar de lo nuestro junto con lo mío
Que te doblé los cuartos, los instantes amorosos desde un dogmático silencio y siempre eficientemente oportuna Siempre, marcando, de nuestras inexactas agonías, lo excelso
Porque yo me hice campana errante para tí
Y lo hice sin paciencia Sin la fe perseverante del santo que aprisionado, entre sus inaplazables oraciones, se ofrenda
En cambio, sí lo hice con la convicción entregada y sincera de una samaritana impía que, recreándose entre adoración e idolatría, ama a un desconocido dios como a su vicio para convertirse en creyente empedernida y piadosa
Ahora me pregunto, ya más angustiada que nunca, cómo podré agonizar los sufrimientos que no pudieron ser restaurados, en qué cielo colgaré este martirio para dignificar mi fechoría al crucificarlo
Ay del abandono en la esperanza y del amor que, sin pedirlo, se entrega...
Ya ves que para nada ha servido el regocijo innegociable del no ser, el resucitarme, como aleteo, revoloteando la luz de tu alma , y quizás, tampoco, el haber pretendido amarte en un inexistente futuro para poder al fin cultivarte como pasado y memoria ausentes de un metafísico presente ...
Y es que yo me morí de pie, en cuanto supe involuntariamente, que todo lo vivido a través de ti y en el tergiversado tragaluz de tus dudas había sido escrito, con la transparencia reveladora de los sueños, en una sola página... ( misteriosa, indescifrable , sin posible lectura cronológica para retomar el mediocre significado de mi vida...)
En fin, yo también fui quien marcó las incongruencias exactas de tus abusos con las elucubraciones inexactas de mis osadías...
Pero tú me diste, despiadadamente y acertando, justo, justo, en uno de mis tres enterrados, y simbólicos, clavos.
Soy piedra abnegada pero desunida al entramado del suelo
Sustancia mineral con dignidades anónimas y sustratos libertarios de condición diamantina Canto rodado indúctil que navegando en su riachuelo aburrido se hartó de besar, entre soledades hambrientas, la aguda necrosis de una herrumbrosa montaña
Siempre celosamente a escondidas, siempre disconforme, cómplicemente atendida por aquella amargura salada del sabor a subsuelo, a llovizna, a llanto caído y a tierra
Sumisión excesivamete indecisa para ir escalando escarpadas de fosilizadas laderas y por tanto como deseare alcanzarla en su embargadura asombrosa y serena, sobrevolarle arriesgada la acantilada y peligrosa cornisa
Eremita en naufragio me llaman y sin cronología determinada, amanezco, para renombrarme, desolación arraigada, como rosa mística que, olvidada, fuere arrancada de su rosal drásticamente en silencio
Al pie de algún inmortal sedimento transito llorando sobre mi huella anegada, sin pretensiones, persecuciones, ni prisas pues debo cumplir, con esta pobreza adquirida, las tasas inadecuadas, mas no sufragadas, por una insobornable sonrisa
Aliada informal a la comunidad libertaria y sin tregua, fui de carcelación en carcelación injustamente agredida y me regresé , desde la más pura y sutil transparencia, cándidamente indefensa, sin darme jamás por vencida
Hoy me sublevo intimista, solitariamente intacta, contra una propiedad insular en secuestro y, con una máxima locuaz como mínima hazaña, mentalmente, me insubordino y me crezco
Asumción resolutiva y contraria al místico ideal que desde siempre adolezco y al que renuncio para nunca ser desahuciada, como porción individual o como fracción indivisa de una peninsula hiératica, amargada, colonizada pero vacía
Proclamo mi nueva condición de istmo solitario en barbecho, de pasadizo secreto y de puente Y caminando solaz hacia el vacío de la nada, me adentro, de la mano fiel y considerada de algún inconstante sideral viento por el que, asumiéndome sin discrepancias, mágicamente, comprendo